jueves, 18 de julio de 2013

'Está locamente enamorada de mí y, por eso, ya no entiende nada de nada. Ésta es la razón por la que está enamorada de mí.' Groucho Marx

<< 'Ya ves, continuamos viviendo, cada uno a su manera, incluso ahora', pensé. Por profunda y fatal que sea la pérdida, por importante que sea lo que nos han arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien completamente distinto y sólo conservemos, de lo que antes éramos, una fina capa de piel, a pesar de todo, podemos continuar viviendo, así, en silencio. Podemos alargar la mano e ir tirando del hilo de los días que nos han destinado, ir dejándolos luego atrás. En forma de trabajo rutinario, el trabajo de todos los días .., haciendo, según cómo, una buena actuación. Al pensarlo me sentí terriblemente vacío. >>
Sputnik, mi amor: Haruki Murakami

(Hoy he terminado -este libro,
también hoy me han despedido,
aun no me he preguntado: ¿ahora qué?,
pero me he cuestionado la diferencia existente entre símbolo y signo.
Y lo mismo es eso de hablar de experiencia con nombre de casualidad.)


jueves, 4 de julio de 2013

¿Dónde están las máscaras?

Las bambalinas están en nuestra cabeza, amontonamos rostros que disimular, robos que castigar subiendo y bajando telones.
Cuándo repartieron los papeles para este teatro que interpretamos día a día: El sarcasmo y La ironía.
Me sigue dando pavor ser protagonista.
No estoy dispuesta, ni mucho menos preparada para actuar, para permitir que el público se deje llevar.
La calle donde vivo es un finito escenario con adoquines.
El mejor espectador es el corazón, juro que aplaude ferozmente cada vez que nos cruzamos en escena.
Creo que sigue asustándote, que te avisa de que el ruido va más allá del silencio.
Resulta tragicómico que nuestra buena educación se vuelva aliada de los espectadores.
Supongo que tú hace tiempo que entendiste que eras actor y espectador mientras yo analizaba el realismo del atrezo.
Soy incapaz de vivir en la verdad. Soy incapaz de disimular, agote toda mi capacidad. Perdimos los papeles, el guión, las formas, saltamos sobre el paisaje, follamos sobre el paisaje, aprendimos a modelar besos de corchopan y desmenuzamos cada día más el cartón piedra, pintamos noches bajando las persianas, inventamos días por el simple hecho de que las horas pasaban
- y no me lo puedo negar.
El tiempo a solas está sobrevalorado, nadie puede dejar de actuar ni consigo mismo.
Nos obcecamos en vernos desnudos por eso del miedo escénico sin caer en la cuenta de que hay aún más miedo sobrepasados los telones de sábanas.
Que se acabe el puto acto, porque yo me siento incapaz de pasar página.

'Todos necesitamos que alguien nos mire' y mi corazón aplaude contra mi pecho hasta que escuece cuando estás cerca: actorazo.

martes, 18 de junio de 2013

para él____ ello____ y el yo.

FUERZA: en la cama de uno de los muchos hoteles en los que hacían el amor, Sabina jugaba con los brazos de Franz:
— Es increíble —dijo— que tengas esos músculos.
Franz se alegró por el elogio. Se levantó de la cama, cogió una pesada silla de roble por la parte de abajo de la pata, junto al suelo, y la levantó lentamente.— No tienes que tener miedo de nada —dijo—, yo podría defenderte en cualquier situación.
—Es agradable ver lo fuerte que eres.
Pero para sus adentros añadió lo siguiente: Franz es fuerte, pero su fuerza se dirige sólo hacia fuera. Con respecto a las personas con las que vive, a las que quiere, es débil. La debilidad de Franz se llama bondad. Franz nunca podría darle órdenes a Sabina. No le mandaría, como en tiempos hizo Tomás, que coloque un espejo en el suelo y ande encima de él desnuda. No es que le falte sensualidad, pero le falta fuerza para mandar. Hay cosas que sólo pueden hacerse con violencia. El amor físico es impensable sin violencia.
Sabina miraba a Franz que caminaba por la habitación con la silla levantada, aquello le parecía grotesco y la llenaba de una extraña tristeza.
— ¿Y por qué no utilizas nunca tu fuerza contra mí?
— Porque amar significa renunciar a la fuerza —dijo Franz con suavidad.
Sabina se dio cuenta de dos cosas: en primer lugar, de que aquella frase era hermosa y cierta. En segundo lugar, de que, al pronunciarla, Franz quedaba descalificado para su vida erótica.

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VIVIR EN LA VERDAD: ésta es una fórmula que utiliza Kafka en su diario o en alguna carta. (...)
¿Qué es eso de vivir en la verdad? La definición negativa es sencilla, significa no mentir, no ocultarse, no mantener nada en secreto. Desde que conoció a Sabina, Franz vive en la mentira. Le divierte mentir y esconderse, precisamente porque no lo ha hecho nunca.
Para Sabina, vivir en la verdad, no mentirse a uno mismo, ni mentir a los demás, sólo es posible en el supuesto de que vivamos sin público. En cuanto hay alguien que observe nuestra actuación, nos adaptamos, queriendo o sin querer, a los ojos que nos miran y ya nada de lo que hacemos es verdad. Tener público, pensar en lo público, eso es vivir en la mentira. Sabina desprecia la literatura en la que los autores delatan todas sus intimidades y las de sus amigos. La persona que pierde su intimidad, lo pierde todo, piensa Sabina.Y la persona que se priva de ella es voluntariamente un monstruo. Por eso Sabina no sufre por tener que ocultar su amor.
El amor, cuando se hace público, aumenta de peso, se convierte en una carga. Sabina ya se encorvaba por anticipado al imaginarse ese peso.

Franz la miró largamente y luego dijo:
-Hace ya nueve meses que tengo una amante. Por eso viajo tanto. He pensado que debías saberlo.
Después de pronunciar la primeras palabras se asustó, el coraje que tenía al comienzo lo abandonó. Apartó la vista para no ver en la cara de Marie-Claude la desesperación que suponía que le iban a causar sus palabras. 
Tras una pequeña pausa se oyó:
-Si, yo también opino que debía saberlo.

(...)
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¿Qué es la coquetería? Podría decirse que es un comportamiento que pretende poner en conocimiento de otra persona que un acercamiento sexual es posible, de tal modo que esta posibilidad no aparezca nunca como seguridad. Dicho de otro modo: la coquetería es una promesa de coito sin garantía. (...)
Tomás siempre ha pretendido convencerla de que el amor y la sexualidad son dos cosas distintas. Nunca quiso entenderlo. Ahora está rodeada de hombres por los que no siente la menor simpatía. ¿Qué pasaría si hiciese el amor con ellos? Tiene ganas de hacer la prueba, al menos en esa forma de promesa sin garantías a la que se llama coquetería.
Para que no haya confusiones: No pretende tomarse la revancha. Lo que quiere es encontrar una salida al laberinto. Sabe que se ha convertido en una carga para él: se toma las cosas demasiado en serio, por cualquier cosa hace una tragedia, no es capaz de comprender la levedad y la divertida intrascendencia del amor físico. ¡Quisiera aprender a ser leve! ¡Desea que alguien le enseñe a dejar de ser anacrónica!
Promete con demasiado fervor, sin dejar suficientemente clara la falta de garantías de la promesa. En otras palabras, le parece a todo el mundo excepcionalmente accesible.




(La insoportable levedad del ser dobla páginas con valor para él, ello y el yo: Que aproveche.
Sueño el peso de las nubes.)

domingo, 19 de mayo de 2013

La vida nos da palos a los que parecemos estar ciegos.
Para que demos palos de ciego con los dedos,
y descubramos que a los palos que nos da la vida les sales flores.
Es domingo y leí que la mejor forma de brillar era arder, 
aunque esperare a que finalice la primavera y marchite las flores que ni parpadeas. 


Marchitar (De Marchito) // 1. vb Arder con las ganas a medias. SIN: Esperar