viernes, 28 de enero de 2011

Es culpa de...


Mi pene es de colores - vaciló - con él podrás ver toda la gama cromática de mis cromosomas. Por un XY.less than a minute ago via web

lunes, 24 de enero de 2011

Mierda de poeta


Mierda de poeta, originalmente cargada por Sisenublaelsol.
"No persigo la perfección, es una rubia natural y sosa y a estas alturas ya sé que las rubias de verdad, las peligrosas, las buenas, son las rubias de bote" Carlos Salem

Leer, leer a los demás, aprender y querer.
Cuestionarse los cambios, tus matices. Yo tengo respuestas, recuerdo quien es el culpable. Él que me grito el imperativo: -Balancéese entre poesía y otras letras, aunque no se sienta segura, aunque parezca que es su propio papel el que sostiene la esperanza.

La pregunta sigue siendo, ¿esperanza en qué?

jueves, 20 de enero de 2011

Demanda de él.

Primera convocatoria pública para la búsqueda de un ser que deje la tapa del inodoro levantada. 
Es sencillo. Instrucciones: Tan solo debes rellenar las casillas. 


.Él.

  • Que me enseñe, de todo y en todo. Que me lleve la contraria aunque solo sea para reírse de mi enfado. 
  • Que crea quererme. Una reacción causada por el exceso de relaciones sexuales. Así que, será suficiente querer quererme dentro o fuera de la cama. 
  • No quiero que me compre rosas, ni bombones, ni estúpidos regalos de enamorados. Cuando alguien me regala me siento en desventaja, se reduce mi guardia. Quiero que me regale cosas que no pueda tirarle a la cara si le encuentro besando a mi compañera de piso. *Así que solo puede regalarme, si es para luego llevarme a la cama. 
  • Que viva cerca de mí, que sienta mis necesidades, que desee mi felicidad pero que no me deje verlo. Que no reconozca que me echó de menos, a no ser que en sus palabras sea la horizontalidad quien hable. 
  • Que no quiera conocer a mis padres, aunque le chantajee con todo tipo de tretas y tetas. 
  • Que me folle en casa, en la mía. Y si alguien aparece, duerma sin ropas bajo mi colchón. 
  • Que me mire sin discreción e intente pellizcarme las nalgas, cuando me levanto desnuda camino a la ducha . 
  • Que me despierte con la polla dura, presionando la abertura con la que termina mi espalda y susurre a mi oído: - "Buenos días princesa" 
  • Que me diga que no quiere conocer a mis amigas, que conmigo tiene suficiente. Pero que piense todo lo contrario. 
  • Que solo diga te quiero cuando le arranco un orgasmo, y con miradas me regale el resto.  
  • Que me diga que estaremos juntos para siempre, y que ninguno de los dos lo pensemos
  • Que nunca rellenaría algo así, con la única excepción de ver las vergüenzas a la escritora.

No, no quiero un novio. Le quiero a él.

miércoles, 19 de enero de 2011

Déjalo crecer.

Un día me dices que no, al otro me dices tal vez. Y al otro déjalo crecer. Déjalo crecer.


Te huelo las intenciones, me rozan tus pensamientos, me acalora la amistad, me sonroja las palabras consiguiendo que sea aún más sucia, para que digas que lo podemos intentar y salir disparados por mi coño mil y una noches de estrellas fugaces. 
Te saboreo el encanto, los te sigo a lo lejos, lo reconozco pero no a tus ojos, y no entender ni una sola palabra de lo que digo para así poder excederme en comas y en puntos sobre la espalda, esos lunares que dejan un haz al ser salpicados por tus polvos. Como las estrellas al pasar por el cielo, blanco haz y dispersas sonrisas por verlo o por perdérselo.

Ya puedes coger aire.




Para los adolescentes, pero sobre todo, para los que ya no lo son.
COL(a) como aparato reproductor. <- Demasiado adolescente.

martes, 11 de enero de 2011

lunes, 10 de enero de 2011

Hasta romántico.


Ya en 1920, las mujeres y los hombres probaban de su mismo sexo.

La guerra que vendrá,

La guerra que vendrá,

no es la primera. Hubo
otras guerras.
Al final de la última
hubo vencedores y vencidos.
Entre los vencidos, el pueblo llano
pasaba hambre. Entre los vencedores
el pueblo llano la pasaba también.
de Bertolt Brecht (1898-1956) en Catón de Guerra Alemán

Del primer copia/pega, lecturas masoquistas e irreversibles. 

jueves, 6 de enero de 2011

El tiempo (masculino) es un puto egoísta.




Yo. Que tiro el tiempo con tantas vividas, vividas bebidas a boca abierta y lengua extraída. Con la imagen de lo gozoso del hombre al reflejar en sus pupilas unos mujeriegos molares, inundados en semen.
Yo, que malgasto el tiempo como la saliva, cuando intentas cambiar a una sociedad amurallada en sus mentes ya corrompidas.
Yo, que tiro por la ventana horas, minutos y segundos a las rodillas de mis padres. Siendo ellos merecedores de permanentes marcas de carmín en las mejillas.
Yo. Te dejo morir tantas y tantas veces Tiempo, que enseñaría las tetas en cualquier balcón mientras me devolvieran, sin cobro revertido, toda esa esencia tuya que no enseño nada. Ni siquiera unas sucias bragas.


De lo ingenuo de mi persona por pensar en la personificación egoísta del tiempo.

martes, 4 de enero de 2011

Posiblemente un error.

Lo primero que debo decir, es que no esperes nada. No es un consejo, es un imperativo.
Antiguas y presentes experiencias me han hecho comprobar que soy egoísta, al menos cuando son letras las que me susurran que lo sea. Escribiré cuando mis bragas no estén lo suficientemente mojadas y quiera empaparlas. Escribiré si la falta de tu peso, sobre mi cuerpo, es tan incomoda como un domingo sin resaca.
Sí debo gritarte lo haré, sin preocuparme por los restos de mi saborear contra tu cara.
Negaré la censura, no seré correcta y sentiré una horrible vergüenza cuando alguien nombre mi insípido aroma.  Pero, todavía tendré tiempo para levantarme la falda buscando un par de sonrisas y dos rotos calzoncillos gastados.
Si todo esto no se cumple habrá sido, posiblemente, un error.

¿Todavía no te has dado cuenta de qué hablo conmigo misma?

Del onanismo o un intento de quererme.